En este artículo explicamos y damos consejos sobre cómo subrayar un texto, qué subrayar, los pasos a seguir y los errores más frecuentes.

¡Cuántos resaltadores, lápices de colores, marcadores de distintos tipos de puntas habrás comprado ya para subrayar tus apuntes! … si, así somos todos, dedicamos horas y recorridos por varias tiendas para tener un nutrido grupo de herramientas para poner en práctica esta técnica de estudio, aunque, somos muy pocos quienes la entendemos y hacemos uso de esta correctamente.

Hagamos un repaso por su definición y principales características para luego puntualizar cuando la podemos utilizar:

Al subrayar ponemos en práctica una técnica de estudio que hacemos posterior al proceso de pre-lectura, es decir, después de esa leída tipo diagnóstico para tener una visión global de lo que trata el tema, justo cuando comenzamos la segunda lectura, la denotativa y comenzamos a resaltar, destacar con un trazo o línea debajo de las palabras, las ideas que nos resultan más importantes.

Con este procedimiento hacemos una escogencia de las palabras o frases que queremos precisar para tener en cuenta, esto como resultado de un proceso de análisis del texto que nos permite llegar a esa conclusión. Al subrayar un escrito damos el primer paso para hacer un resumen o síntesis, un diagrama, esquema o una ficha.

Cada vez que subrayas asimilas, recuerdas, memorizas y haces un repaso del material porque esta acción simula una re-lectura en donde colocas toda tu atención, agudizas tu capacidad de observación, ahorras tiempo mientras vas comprendiendo el texto.

Cuando subrayas tu vocabulario se amplía puesto que fijas e incorporas nuevas palabras.

 

Pasos para hacer un correcto subrayado:

Primero realizas una lectura rápida o lectura para diagnosticar el texto y tener una idea acerca de qué trata.

Luego vas leyendo párrafo por párrafo  con la finalidad de comprender el texto. Si es así comienzas  a subrayas las palabras claves  y las ideas que precisaste o deseas destacar motivado a su importancia. En caso de no comprender el texto, el subrayado se te dificultará puesto que no  sabrás discernir qué es principal y qué no. Así que antes de hacerlo toca aclarar todas las dudas.

Utiliza diferentes códigos de señalización según cada caso, si deseas establecer diferencias entre el título, las ideas principales, las secundarias, las palabras claves o datos de interés.

Ejemplo:

___________ Título

___________Idea principal

___________ Idea secundaria

____________Detalles

 

¿Qué debo subrayar?

Lo esencial, lo más importante, lo que te sirva de guía para comprender el texto y para resumirlo. Nombres, fechas, cifras, frases claves con sentido que te remitan a las ideas principales. Toma en consideración los siguientes criterios:

Motivación o interés que en ti despierte.

Lo que harás posteriormente con ese material.

Lo mucho o poco que conozcas del tema que subrayas.

La importancia del tema.

Lo nutrido de su contenido, sus niveles de explicitud y profundización.

El tipo de materia que estudias.

Los niveles de redacción del texto.

Las palabras claves más recurrentes son: Origen, causa, consecuencia, impacto, resultado, definición, características, aspectos, etapas, fases…

 

Errores más comunes al subrayar:

Hacer el subrayado antes de hacer una lectura completa y profunda del texto, puesto que no se sabrá diferenciar entre ideas principales y secundarias.

Hacerlo en exceso, cometiendo el error de subrayar en todo el texto, lo que indica que no se comprendió el tema y a su vez dificultará un posible resumen.

Subrayar informaciones que no se comprendan.

Hacerlo en palabras aisladas que no expresan una relación o vínculo con el tema principal.

Estudiar un texto subrayado por otro, porque esto refleja tu poca capacidad de análisis y te inhibe el comprenderlo.

Emplear diferentes códigos de señalización cuando no se tiene experiencia en la técnica.

Hacerlo con bolígrafo, pues impide que se pueda borrar y replantear.

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